Para empresas que dejaron de llevar su contabilidad al día
¿Tu empresa trae meses de contabilidad y declaraciones atrasadas?
Ponemos al corriente la contabilidad atrasada de tu empresa con un plan por etapas: primero lo que más riesgo genera, después el resto, sin detener tu operación.
Escríbenos por WhatsAppDéjanos tus datos
Recibimos tus datos.
Te contactamos en menos de 24 horas hábiles.
- años de experiencia
- +15
- empresas con cobertura activa
- +120
- de retención año con año
- 95%
El problema
La contabilidad atrasada no se arregla sola: cada mes suma trabajo y recargos.
Pasa más de lo que parece: el contador se fue, la empresa creció más rápido que su administración o alguien dejó de presentar declaraciones pensando que no había nada que pagar.
Mientras tanto el SAT sigue recibiendo tus facturas y las de tus clientes y proveedores. Tarde o temprano detecta las declaraciones omitidas y llegan los requerimientos, las multas y, a veces, la restricción del sello digital.
Ponerse al corriente por iniciativa propia es la vía más barata. Hay que reconstruir los registros, calcular bien lo que se debe y presentar todo en un orden que reduzca recargos y riesgos.
0 multas
Cómo funciona
-
Diagnóstico
Medimos cuántos meses faltan, qué declaraciones están omitidas y qué riesgo trae cada una.
-
Plan de regularización
Ordenamos el trabajo por riesgo y te damos un calendario y un costo estimado.
-
Reconstrucción de la contabilidad
Descargamos los CFDI del SAT, conciliamos bancos y registramos las operaciones conforme a las NIF.
-
Declaraciones y pagos
Presentamos las declaraciones pendientes y calculamos la actualización y los recargos de cada una.
-
Contabilidad al día
Una vez al corriente, seguimos con la contabilidad mensual para que no vuelva a atrasarse.
Qué tener a la mano
- e.firma y contraseña del SAT de la empresa
- Estados de cuenta bancarios de los meses atrasados
- Las últimas declaraciones que sí se presentaron
- Contabilidad o papeles de trabajo del contador anterior, si existen
- Nóminas y listas de empleados del periodo
Lo que cuesta esperar
- La actualización y los recargos crecen cada mes sobre los impuestos no pagados.
- Si el SAT detecta la omisión primero, a los recargos se suman multas.
- Las declaraciones omitidas pueden llevar a la restricción del sello digital.
- Sin contabilidad al día no hay opinión de cumplimiento positiva ni estados financieros para un banco.
Por qué Contadoor
- Plan por etapas con costo definido desde el inicio
- Equipo senior desde el diagnóstico hasta las declaraciones
- Directivos certificados por el IMCP con trayectoria en las Big 4
- 95% de retención de clientes año con año
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo toma ponerse al corriente?
Depende de cuántos meses o ejercicios estén pendientes y de qué tan completa esté la información. Después del diagnóstico te damos un calendario por etapas.
¿Me van a cobrar multas por todo lo atrasado?
Si te regularizas antes de que el SAT te requiera, la ley no impone multas: pagas el impuesto, la actualización y los recargos. Si ya hay requerimientos, las multas dependen de cada caso.
¿Puedo seguir operando mientras se regulariza?
Sí. Trabajamos en paralelo a tu operación y priorizamos lo que podría afectarla, como el sello digital o la opinión de cumplimiento.
¿Qué pasa si no tengo la información de años anteriores?
Gran parte se reconstruye: el SAT conserva tus CFDI emitidos y recibidos, y el banco tus estados de cuenta. Con eso armamos los registros que falten.
¿Puedo pagar en parcialidades lo que debo?
El Código Fiscal permite pagar a plazos en ciertos casos, con requisitos y, a veces, con garantía. Lo evaluamos cuando ya sabemos cuánto se debe.
¿Cuánto cuesta regularizar la contabilidad?
Depende del número de meses pendientes y del volumen de operaciones. Con el diagnóstico te damos una propuesta por etapas, con honorarios definidos para cada una.
Recibimos tus datos.
Te contactamos en menos de 24 horas hábiles.